CAPÍTULO 4: Lo que ví no lo puedo creer
martes, 22 de septiembre de 200914:43
CAPÍTULO 4: Lo que ví no lo puedo creer Narra: Valeria Caminábamos luego de salir del ciber. Pagamos. Creo que nos excedimos un poco, estuvimos unos 3 o 4 minutos, osea, tuvimos que pagar $2000 pesos chilenos… ¡Pero qué les pasa! Que sea un crucero de lujo no quiere decir que todo esté tan caro.
Caminábamos por el piso 6. Nos relajaba ya que estaba lleno de inmensas ventanas que nos hacían ver el mar tan turquesa de Miami. Veíamos los autos que estaban en el puerto, la gente caminando, los niños en las playas… Hasta que dieron el esperado anuncio: -Buenas tardes a todos los pasajeros del Crucero Norwegian Sun, habla el capitán del barco. Esperamos que hayan tenido un día espectacular. Les queremos informar que el esperado zarpe del crucero se estará realizando en 2 minutos. Sugerimos acercarse a las ventanas de sus habitaciones, pisos 5, 6 y 7 y la cubierta para ver este momento que no se volverá a repetir en el crucero. Muchas gracias, y hasta pronto”.
Este mensaje lo repitió mil veces en distintos idiomas, pues habían muchas personas de distintos países que no entendían el inglés. En mi caso, lo logré entender en inglés, y por supuesto, en español porque es mi idioma.
La gente comenzó a venir a montones al lugar en que estábamos, pues era una de las mejores ventanas del crucero. Nosotras estábamos adelante, así que cuando la gente llegó nos aplastó contra los vidrios y casi no podíamos respirar. -Yo voto porque vayamos a la cubierta, por lo menos ahí hay más espacio... y aire ¿y tú qué opinas? –miré hacia mi lado derecho y ella no estaba- ¿Beerni? –miré hacia todos lados y no la encontraba- ¡Rayos, justo ahora!
La busqué entremedio de toda la multitud, pero no la encontré. Así que opté por salir de allí e ir a la cubierta, ese era nuestro punto de encuentro que fijamos el dia anterior de subir al crucero. No tomé el ascensor, pues este estaba llenísimo y muy lejos del piso 6. Doblé en una esquina para dirigirme hacia las escaleras. Iba tan rápido que estaba segura de que en cualquier momento mi trasero haría contacto con el suelo. Siempre río cuando digo esa frase.
Con las escaleras llegué al piso 11, pero a un extremo del barco, pues tenía que recorrer varios pasillos para llegar a la cubierta. Llegué al último pasillo que salía de una rotonda de ascensores. En ese pasillo habían dos habitaciones, la última era el gimnasio y sala de pilates. Corrí y corrí, pasé por mil salones. Mis cordones se desataron y me tropecé cayendo al suelo justo al frente de una puerta. Me afirmé de el mango de una puerta, la cual se abrió pero la cerré al instante. Miré por la ventanilla, pues no quería molestar a nadie de allí dentro. Era la sala de videojuegos, así que los más probable es que hayan sólo niños y no les haya importado.
Me asomé y mi pulso se aceleró apenas abrí los ojos del parpadeo que dí cuando miré por la ventana. Estaban ellos, no todos ellos, sólo dos. Mis ojos salieron de su órbita, pues dentro de este salón estaban ni más ni menos que Nick y Frankie Jonas. No fue difícil reconocerlos, pues no llevaban nada para cubrir su identidad. Mis ojos estaban tan saltones que a Nick no le costó nada darse cuenta de que yo estaba mirando. Su cara de sorpresa me avisó que debía salir de ese lugar en ese mismo momento, y no dudé en hacerlo.
Salí del lugar corriendo y me dirigí a la puerta de salida hacia la cubierta. Miré hacia atrás y ví a Nick mirándome con cara de preocupación. Y le dije: -¡No, no, enserio! ¡No le…! –salió corriendo y no me dejó terminar. Le quería decir que no le iba a decir a nadie, excepto a Beerni, de que él estaba ahí, pero creo que su mirada me dijo explícitamente que no me creía y él estaba en problemas. Yo estaba a un metro de la puerta de vidrio, así que fui corriendo y choqué contra ella, pues no pensé que estuviera tan dura de abrir. -¡Beerni! ¡A dónde te habías ido, al fin te encuentro! -Yo sabía que ibas a venir acá -Esque este es nuestro punto de encuentro -¡Mira, ya vamos a zarpar! -No, ¡Ven! No me vas a creer a quién vi –corrimos hacia el lugar en que lo ví a él, y en el camino le fui contando- Ví a Nick y a Frankie Jonas en la sala de videojuegos, es una larga historia... –concluí mientras ya habíamos llegado. Abrimos la puerta y entramos, pero no vimos a nadie. -No lo sé, deben estar escondidos por ahí, ¡ayúdame a buscarlos! -Ayy, Vale, esta es la segunda vez que me quieres engañar, y sabes que no voy a caer -La primera vez fue cuando te dije que ellos estaban aquí, ¡y tu me creiste! -Lo sé, pero ahora esto es tan irreal… ¿cómo tengo pruebas de que lo que viste es real? No hay nadie aquí dentro y no veo pruebas de esto…
Beerni continuó sin creerme, pero eso no significó que nos hayamos enojado ni nada por el estilo. Nos fuimos a la habitación, pues la noche de gala comenzaba a las 7:30 y eran las 5:00. Nos demoraríamos porque somos mujeres, y eso es lo que hacemos. Yo me duché, me sequé el pelo, me vestí, me maquillé y finalmente me rizé el pelo tomándolo por detrás. No usamos nuestros mejores vestidos, pero usamos unos hermosos de todos modos, ya que tal vez esta noche podamos encontrarlos finalmente. No es difícil reconocerlos si ya sabes que son ellos. ¿Quieres ver los que usamos? El verde es mío y el calipso es de Beerni. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqY9P191cFpuq6QvxlHAVhdfe0SfG53jJiqZU5IXSaN13TZ8_2CgCTmSL6g9_bV7WJf4zOpUOERe0GjtX1E0GriBVwctoztoTuWaA3P7rkry9TWSSadKxMr4N5ePgBwhHCPMgFhGEwsDg/s320/BQcDAAAAAwoDanBnAAAABC5vdXQKFnRzSnE3YTBLM2hHWEwxRGdlYjk2VEEAAAACaWQKAWUAAAAEc2l6ZQ.jpg Llegamos a la fiesta y la gente nos miraba, otra vez. Nos intercambiamos las miradas, pues estos no eran los mejores vestidos que teníamos pero si eran realmente hermosos. Nuestras miradas se entristecieron cuando nos dimos cuenta de que ellos no habían llegado… De todos modos, conocimos a un pequeño grupo de hombres chilenos de nuestra edad, eran muy simpáticos así que nos caímos bien al instante. Bailamos toda la noche, y cuando la gala terminó nos fuimos a acostar desiluionadas.
Narra: Joe -Ok… ¿cuándo dijeron que vamos a ir? –dije mientras me observaba en el espejo, puesto que ya estaba listo para ir -Joe, esta es como la quinta vez que te digo que no vamos a ir –me repitió Kevin -Ya lo sé… esque me veo tan bien con este traje -Pues vas a tener que sacártelo, pues no podemos ir… -¿Por qué, Nick? -Ya lo sabes… -No, Nick, no lo sé -¡Joe, ya te conté la historia más de tres veces! -Bueno, entonces esta sería la cuarta -Está bien… estaba yo en la sala de videojuegos con Frankie –comenzó Nick a contar la historia con poco entusiasmo- y de pronto siento un estruendo, como si alguien hubiera tropezado. Esa persona abrió y cerró la puerta casi en el mismo segundo, luego se asomó por la ventana y me descubrió. Yo la miré preocupado y ella me miró del mismo modo. Salió corriendo y yo salí al instante de la habitación con Frankie, ella me dijo algo que no entendí, estaba hablando en español, pero de todos modos mi mente supo al instante que ella le contaría a todos los de la cubierta que yo estaba allí, así que escapé y en el camino volví a a burbuja. -¡Pero quiero conocer a alguien, me siento apartado! -Pues vamos a tener que crear lazos con alguien en que confiemos, no en cualquier persona.
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Vuelve al inicio :)
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