CAPÍTULO 19: carcajadas
miércoles, 27 de enero de 201010:02
CAPÍTULO 19: carcajadas Día 6
Narra: Valeria Y los olores se esparcían por toda la habitación. Desagradable, ¿no? Mil olores distintos juntos bajo tus narices, pero al mismo tiempo una sensación de hambre inmensa y de tentaciones sobre las cosas que no puedes comer. Lo detesto.
-¿¡Qué mezcla es esa!? –dije viendo el plato de Berni -Me tenté, pero me lo voy a comer todo -Seguro –dije quedándome en la vocal ‘u’ con un tono irónico -¿Qué vamos a hacer esta tarde? –dijo mientras nos sentábamos en una mesa -Algo relajado, por favor. Ya con esto de las bajadas me estoy cansando en mis vacaciones ‘de relajación’ –dije haciendo comillas con los dedos -¿Vamos al spa? -No, no, otro día, cuando tenga más dinero -¿Por qué? -¡Já! Porque ir al spa cuesta dinero, del que mis papás no me dan mucho -Bueno, probemos algo más económico entonces, ¿jaquzzis? -No me hables con la boca llena, y sí Pausa. -¿Vas a ir al teatro con Joe esta noche? -Ajam, de aquí hasta el último día del crucero, no es necesario preguntar -Uy, estás de buen humor hoy -Sin comentarios
Berni suspiró y añadió: -Cada vez me gusta más Nick y no puedo encontrar a Martín -Algún día tendrá que aparecer, es más de un mes de viaje -¿Y si se sigue escondiendo? -No será por mucho -¿Y si se esconde porque ya sabe la verdad? -¿La verdad? -¡De que lo uso! -Casi no las reconocí por el español –dijo Kevin sentándose con nosotras
Se notó el gran susto que Berni se llevó, saltando, gritando discretamente y poniendo sus manos sobre su cara. Yo sólo puse mi mano sobre mi pecho, suspirando.
-¡Me asustaste! –dijo Berni -De eso no me cabe duda –dijo Kevin riendo- la pregunta es, ¿por qué? -Hablábamos de... cosas y Martín... –dejé de hablar cuando me pateó la pierna- ¡Cuál es tu problema! -Pensé que eras otra persona. Punto -Bueno –dijo en tono irónico- ¿qué harán en la tarde? -Iremos a los jaquzzis, ¿vas con nosotras? -No puedo, llevaré a Frankie a las computadoras
No pudimos evitar mirarnos con ojos de plato.
-¿Al ciber? -¿Estás loco? -¿Qué? ¿Por qué? -Con lo que pagas por entrar puedes viajar por 10 cruceros y más –dije exagerando un poco las cosas -Ni con mi mesada de dos años podría pagar 5 minutos –dijo Berni siguiéndome
Kevin sólo nos observó por unos segundos
-Oh, claro, estamos frente a la familia con más dinero de América -Podría invitarnos a 3 cruceros más y él feliz -Chicas, comieron demasiado azúcar, ¿no quieren que les traiga un vaso de agua? -No, gracias –dije riendo- estamos bien -¿Viste a Martín? -Ahora me está evitando –dijo frustrada -Le digo que tiene más de un mes para encontrarlo, pero sigue así de mal -Quizás es momento de intervenir, sólo que no se dan las ocasiones -Sigo aquí –dijo con tonos bajos -Sólo tranquilízate –dijo Valeria poniendo su mano sobre mi brazo -Bueno, las veré luego –dijo Kevin parándose- Si pasa algo con Martín me avisas –dijo y se fue- -Ahora somos nosotras dos –dijo bajito -¡Baño! –dije y salí corriendo
Narra: Berni Ahora sólo somos nosotros dos, conciencia. Tu y yo, solos y tranquilos. Creo que serás mi compañía por largo tiempo. ¡Oscuridad! Esta es la segunda vez que me pasa esto. Sentí sus manos sobre mis ojos, pero esta vez tenía menos pistas de quien era. Quizás era Valeria, o Kevin, ¡aparece! Sí, sí, ¡sí! Tenía que ser tonta para no darme cuenta. ¡Al fin!
-¡Martín! –dije cuando intentaba zafarme dándome la vuelta -¿Quién? ¡Ah, tu novio! –dijo Nick
¡Dios! Esta es la segunda vez que me pasa esto, sólo que al revés. La otra vez dije que era Nick y era Martín. ¿Me seguirán haciendo escoger? ¡Dios, no me presiones!
-Ah, sí, mi novio –dije apagada- el desaparecido -No me digas que aún no lo encuentras –dijo sentándose a mi lado -¿Y ahora todo el mundo lo sabe? -¿Sabe qué? -¡Que me evita! Esto es frustrante, ¿podemos hablar de un tema feliz? -Las empanadas estaban bastante ricas, ¿las probaste hoy?
Yo sólo reí a carcajadas. Dios, ¡es tan vergonzoso! Al estar con él no puedo parar de reír por cualquier cosa, y sobre todo no puedo evitar ruborizarme.
-¿De qué te ríes? -dijo entre riendo
Y yo no podía parar. -¿De qué se ríe? –dijo Valeria mientras se sentaba a mi otro lado -Eso trataba de averiguar
Me estaba avergonzando tanto que de alguna forma me obligué a parar. Esto es humillante. -¿No te has dado cuenta lo pegajosa que es su risa? -Sí, lo tenía bastante claro -Bueno, por mí me iré a descansar; los dejaré juntos -¡No! Iré contigo -Dios... ¡Adiós, Nick! Nos vemos luego –dijo Valeria caminando bastante rápido
|
Vuelve al inicio :)
|