CAPÍTULO 20: al fin
miércoles, 27 de enero de 201010:07
CAPÍTULO 20: al fin Narra: Berni
-¿Sabes, Berni? Es bastante extraño, ¿no deberías estar feliz? -¿Feliz? ¿Feliz por qué? -Tu mayor peso era estar con él por lo de Nick y vos sabes -¿Vos? Esto es en serio -Vos sabes que me encanta hablar como argentina, tengo amigas argentinas -¡Al punto! -¡Malhumorada! –Dijo sentándose- Y ahora estás tan afligida por no encontrarlo -¿Y por qué no debería de estarlo? Es mi novio, ¿no? -Yo no lo veo como un novio por dos razones bastante lógicas: uno, tú no lo amaste, no lo amas y nunca lo amarás, y dos, ¿qué clase de novio evita a su novia por días? -¿Podemos cambiar de tema? Esto me está frustrando -Me hiciste venir a los jaquzzis a ‘relajarme’, así que sólo cierra los ojos, ponte cómoda y piensa en tu lugar feliz –dijo Valeria siguiendo sus propias instrucciones -Mi lugar feliz, claro, es exactamente lo que necesito -¡Já! como si realmente fuera a relajarme
Tiene toda la razón, mi lugar feliz me relajó totalmente. Rodeada de gente que amo (especialmente Nick), con música de ambiente, sin gente que me atormente. Así es mi lugar feliz, en paz y tranquilidad y...
-Estás hablando lo que piensas, ¿sabes? -¿Ah? –dije abriendo mis ojos bruscamente -¡Chicas! Tengo buenas noticias –dijo Kevin acercándose a nosotras -Adiós lugar feliz –dijo Valeria abriendo sus ojos. Bajo el agua intenté hacerle una pequeña patada, pero mi pie demoró segundos en llegar al suyo y no funcionó. -¿Qué, Kev? –dije -Estuve hablando un poco con Danielle y este martes abordará el crucero –dijo Kevin entrando al mismo jacuzzi que nosotras -Dirás... ¿mañana? –dije -¡Eso es excelente! –dijo Valeria sonriendo -¿Irán a recibirla conmigo? -¡Por qué no! -Bueno, mis dedos están como pasas así que me iré –dijo Valeria poniendo un pie fuera del jacuzzi -¿Me dejarás? -¡Chicas! Tengo una idea. ¿Qué tal si vamos todos juntos a los bolos? Valeria continuó pensando y luego de unos segundos contestó -Avísale a los chicos. En el pasillo en media hora –tomó de su toalla y se fue
*** Narra: Valeria Abrí la puerta de mi baño, vistiendo sólo una toalla enroscada sobre mi cuerpo y un turbante envolviendo mi cabello. El vapor fluyó en forma de niebla sobre la habitación, yo sobresalía desde el humo blanco y sólo parecía que hubiese salido de una sauna.
-Aunque hayan 35° grados de calor tu siempre te ducharás con agua hirviendo –dijo Berni dando lentos pasos hacia el espejo -¿Y tú no? -No, con agua tibia
Creí haber escuchado que seguía hablando, pero yo caminaba hacia mi clóset a buscar algo lindo y cómodo para esta tarde, asintiendo por cada cosa que me seguía diciendo.
-¿Tú ya estás lista? –pregunté mientras intentaba hacer combinaciones con mi ropa, extendiéndola sobre mi cama y simulando que yo la usaba -¡De eso te estaba hablando! ¿Qué no me escuchaste?
Mi silencio inundó la habitación.
-Te decía que casi, sólo me faltan los detalles -¿Piensas que esta polera es demasiado elegante para una salida de bolos o pasa desapercibida?
Suspiró.
-Pareciera que quisieses llamar la atención de alguien –miró hacia mí y luego volvió a sí misma- o como si quisieras quedar como una loca ‘cuica’ entre todos los pares -Lo tomaré como un sí
Escogí algo bastante simple pero atractivo, siguiendo los consejos que Berni me había dado. Esto es lo que usé: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=15254732 Es así como yo me visto cotidianamente, siempre prefiero los jeans y zapatillas, pero me encanta combinarlo con collares, aros cortos y flores en mi cabello. No quería impresionar a nadie, pues no lo necesitaba, pero soy mujer, no me gusta que la gente me vea desarreglada [...] Eso no quiere decir que sea anti-natural, pues el maquillaje no es algo que necesito con exceso en mi vida, prácticamente no uso casi nunca, me arruina la cara.
Naturalmente me comencé a vestir en la habitación, simulando que Berni no estaba ahí, pero ese no es un problema para mí, me bañaba con ella cuando yo era pequeña. Me preocuparía más si me estuviese vistiendo en la misma habitación que un hombre, pues eso no sería bastante correcto que digamos, siendo las mil y una interpretaciones sexuales que le podríamos dar a esta escena tan incómoda.
Usar tacos para ir a los bolos con tus amigos no es la mejor decisión a tomar, a menos de que vayas de adorno y prefieras simplemente no jugar, y por más que los intentara llevar sería absoluta y totalmente absurdo, ya que para jugar se debe hacer un cambio de tus lindos y regalones zapatos por unos ridículos e incómodos zapatos para bolos.
-¿Ahora sí estás lista? –pregunté agregándome los últimos detalles -Me falta sólo una cosa
Me detuve observándola, acercándome cada vez más hacía ella. Sacó una pequeña caja azul con un broche dorado, y con una expresión de nostalgia abrió con mucha delicadeza su presente. De él sacó un brillante prendedor de rosa con plata y cristales. Lo tomó con dos dedos y luego se lo enseño a sí misma con los tres restantes. Lo observó con ternura durante unos segundos, mientras esbozaba una sonrisa. Lo dio vuelta con sus dedos y abrió el gancho que lo sostenía. Lo entrelazó en su polera y lo cerró. Lo observó durante unos instantes y suavemente levantó su mano para acariciarlo. Berni estaba exactamente vestida así: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=15255535
-Nunca había visto ese prendedor, ¿desde cuándo lo tienes?
Miró hacia el balcón y se dirigió hacia él expresándolo como una decisión. -Me lo dio Martín el día de desembarque en Tampa –sonrió- Creo que al fin caí verdaderamente enamorada de él
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